20 mayo 2009

Histórica nulidad de la Junta General de 6 de marzo de 2009

En Junta General del Colegio de Abogados celebrada el pasado 6 de marzo de 2009 y tras una reprobable campaña de desprestigio contra numerosos Abogados el Ilustre Decano del Colegio de Abogados de Gijón promovió un acuerdo convocando “huelga de celo” de los Abogados a pesar de la oposición de un importante grupo de colegiados, precisamente quienes más se habían significado en la reivindicación de la reforma y mejora del Turno de Oficio.

En diversos actos públicos y a través de varios comunicados hemos denunciado que la “huelga de celo” promovida por el Decano era una medida ilegal, como reiteradamente habían señalado los Tribunales y en realidad buscaba, solapadamente, desactivar la reivindicación y por ello votamos en contra de la misma: no va dirigida contra la Administración sino contra Jueces y Secretarios a quienes pedimos apoyo para nuestra reivindicación y nos colocaba a los Letrados en una situación de conflicto individual y solitario frente a los órganos jurisdiccionales en nuestro perjuicio y de nuestros clientes. En definitiva vulneraba los derechos y libertades constitucionales tanto de los Letrados del Ilustre Colegio de Gijón como de sus clientes.

43 Abogados de Gijón interpusimos en su momento el oportuno recurso de alzada ante el Consejo General de la Abogacía, máximo órgano de representación de todos los Colegios de Abogados de España, contra el acuerdo adoptado a iniciativa del Ilustre Decano de Colegio y en el día de hoy ha sido notificado la resolución del Consejo General estimando plenamente el recurso interpuesto por los Abogados recurrentes y revocando el acuerdo instigado desde nuestro Ilustre Decano.

En la resolución dictada por el Consejo General de la Abogacía anulando el acuerdo se puede leer:

"La decisión del Colegio de Gijón de convocar una huelga de celo que, sin duda va a dificultar el funcionamiento de la administración de Justicia es obligar a los LEtrados del Turno d OFicio a realizar determinadas actuaciones, es radicalmente contrario a la obligación que tiene la referida Corporación de asegurar la prestación del servicio de justicia gratuita y de colaborar con los Tribunales de Justicia, así como de respetar la libertad e independencia de sus colegiados"

"Dicha infracción puede tener una especial repercusión y afectación, una incidencia significada en la esfera jurídica, tanto de los Letrados del I. Colegio de Abogados (a los que se pretende privar de su independencia y libertad para dirigir los asuntos encomendados) como de sus clientes y/o justiciables, e incluso puede verse afectado el buen funcionamiento de la administración de justicia"

"Sentado lo anterior, este Colegio ha de concluir estimando los motivos de la impugnación que se arguyen por los Letrados recurrentes y declarando la nulidad del acuerdo impugnado por lesionar los derechos y libertades constitucionales y tener un contenido imposible, de conformidad con lo preceptuado en el art. 62.1.a) y c) de la Ley 30/92"


La resolución del Consejo General de la Abogacía, que puede ser recurrida por el Colegio ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, coloca al Decano del Colegio de Abogados de Gijón ante la necesidad de reconocer que su estrategia no sólo no beneficia la justa reivindicación de mejora y dignificación del Turno de Oficio sino que coloca al propio Colegio de Abogados en una situación de gravísima ilegalidad al haber adoptado un acuerdo que lesiona derechos y libertades constitucionales, además de haber originado un grave conflicto interno.

Esperamos que tras la resolución del máximo órgano de los Colegios de Abogados de España, el Ilustre Decano del Colegio de Gijón rectifique, lo haga de forma pública comunicando a todo el censo colegial el resultado del recurso y la ilegalidad de los acuerdos por él promovidos y abandonando la actitud de confrontación y hostigamiento que desde hace meses ha exhibido en contra, precisamente, de quienes más se han esforzado a favor de la dignificación del Turno de Oficio, Abogados que agrupados como El patio de mi colegio y con los recursos legalmente previstos devuelven al Ilustre Decano del Colegio de Abogados de Gijón a la realidad que nunca debió abandonar: el cumplimiento de la Ley, la defensa de los intereses profesionales de los Abogados y la representación de sus colegiados.